La Triple N (+c)


NEO porque suena asi como que de moda

NOVELA porque a la gente le encanta las historias

NEGRA porque si no te ries te queda solo llorar

chapina, ni mas ni menos

Como que nunca llegó la primavera este año - 30

De hecho, fue Ana Beatriz quien lo presionó para que retome “el caso de las Lomas del Norte”, como lo llamaba ella. No es que lo obligó ¿y como hubiera podido hacerlo? A pesar de ser una señorita de la limpieza un poco especial, era finalmente solo eso y nada más en el apartamento de Marco.
- ¿Ana Beatriz, me estas tomando el pelo? preguntó Conejo.
- Que no, papi. Fue más bien así arrojando chinitas, puntuó Marco agitando sus manos ahora en estado de funcionar. Sabes, está limpiando los trastes y se le viene la duda de “como puede ser que…”, a voz alta por supuesto. Otro día, apagó de sopapo la licuadora a medio camino de un batido de fresa para preguntarme “pero, a final del cuenta, no cree usted que…”, y así casi todos los benditos días de la santa semana.
Conejo estaba doblado de la risa en su sillón. Marco se quedo mirándolo, dubitativo:
- Seguro tengo en este momento la cara del idiota perfecto, porque lo soy. ¿Quién no se fue a meter de nuevo la nariz en este pinche caso si no fue yo mismo?


Los hombres pueden cambiar, quizás, sus métodos nunca. Así que Marco empezó por el principio, organizar sus archivos para organizar su análisis. No le fue tan fácil. Uno, porque no tenía tan claro sus razones para reabrir ese expediente por el cual le había faltado poco para pasar al otro potrero, si es que existe este. También le costó una humillación de primera clase por parte de un finquero que no vale ni miércoles. Quizás dejando ese pecado de orgullo al lado, dejaría cerrado el caso… Sin embargo, pensándolo bien bien, no. Lo que lo empujaba era la curiosidad, la simple curiosidad: ¿Quien mató a Carolina Menéndez de Gramajo y Alfredo Pop Choc? Se dio cuenta que nunca supo con que arma les mataron y que torturas les infligieron. Lo apunto en un post-it antes de entrar en las grandes hipótesis, a voz alta para que sepa esa maldita Ana Beatriz que ya ya ya se reabrió el famoso “caso de las Lomas del Norte”.
-  Entonces, hipótesis uno, el narco, pura fumada, todavía más después que Gramajo López, en su visita en el Roosevelt, dejó abierta la posibilidad que fueron ellos que le dieron en el camino de terracería. Hipótesis dos: alguien a quien no le gusta que la señora de Gramajo vaya husmeando el pasado, empezamos con el ex capitán Alejandro Flores Batres, ahora subdirector de la DGIC. Encuentra asigúnes para que no haya investigación, no le gusta al finquero viudo y me contrata para sacar el asunto al claro. Flores reacciona enviando dos agentes suyos a Senahú para evitar que la situación salga de su control. No está nada mal esa segunda hipótesis. Ok, tercera hipótesis, le cae mal al señor que su esposa investigue el recién pasado de la finca, pero tenía mil otras maneras para pararla que eliminarla. Cuarta hipótesis: alguien le quiere quitar la finca a Gramajo López, o arreglar una cuenta del siglo pasado con él. Imposible, no puede aparecer una cara nueva en la región sin que toda la mara lo sepa de inmediato. Salvo si los sicarios son del lugar. ¿Sabes que, idiota? se preguntó Marco a sí mismo: el o los que mataron a la esposa y el administrador son del lugar o parroquianos del lugar ¡obvio!

Salió a comprar un shiraz del Casillero del Diablo, que se lo podía permitir para un cierto tiempo con todo el dineral que le dejó Gramajo López en su cuenta como indemnización por la balacera. Lo probó como si fuera un Chateau-La-Pompe inestimable, haciendo el listado de la gente de la finca de Las Lomas del Norte y los alrededores. Una vez terminada, la miró y la remiró. Podía ser individuos del pueblo pero era difícil imaginarse esos tipos saliendo y entrando de noche sin que nadie se dé cuenta. ¿Quizás uno o varios de los capataces? Estos viven a parte, habría que ver. Otra posibilidad, más complicada para verificarla, personal de una de las fincas colindantes, de los Wolhers o los Wagner, o sino otra más alejada.
- Bueno, paso por paso, papi, murmuró Marco. Agarró el teléfono fijo para llamar al Diplomático. Pasados los saludos y la risa sobre el partido de póquer de hace tres noches donde Marco dejó casi hasta sus calcetines, le preguntó: ¿Sabes algo del arma del crimen?
- ¿Qué crimen? hay un montón… se reía todavía El Diplomático.
- El de Las Lomas del Norte… respondió el detective, exasperado porque ya sabe lo que viene.
- ¡Puchis, vos! No entendiste que no te quieren indagando por ahí, parece.
- Mira, tus comentarios…
- Ya, ya, cálmate Colote. Te envió ahoritita el expediente forense… Solo apacho el…
- ¿Lo tenias?
- Pues, si, pero por lo que paso, pensé que ya no ibas a…
- Vos, desde la segundaria tienes esa manía pensar en mi lugar.
- La primaria, desde la primaria, se te va la memoria, cabroncito, se río El Diplomático. Vos, Marco…
- ¿Qué?
- Tenga cuidado ¿sí? Te necesitamos de cuarto para el póquer, no seas pendejo…
Marco colgó y estuvo pensando sobre la importancia de la amistad, recordándose las visitas del Negro, Conejo y por supuesto El Diplomático cuando él ni sabia por donde andaba entre dolores, sabanas y un cansancio de la gran madre hasta de pensar.
- Ana Beatriz también me apoyo muchísimo, pensó, la tendré que agradecer.

Imprimó el archivo PDF que acababa de enviarle El Diplomático. Nada menos que el mismo expediente del Instituto Nacional de Ciencias Forenses, de la primera a la última página. Había trabajado bien la gente del INACIF a pesar de la lejanía de la finca desde Cobán. Marco se retomó un sorbo de shiraz antes de leer por segunda vez la información sobre el arma con la cual habían ejecutado a Carolina Menéndez de Gramajo y Alfredo Pop Choc de tres tiros en la nuca:
- Mierda, y no puede ser coincidencia: mismo calibre, 40 mm. ¡Y misma origen! un deposito checo revendido en Peten por ex sandinistas de la Costa Atlántica. Ninguna duda, habían tratado matarlo con el mismo chispero con el cual se cometió el doble asesinato en Las Lomas del Norte. ¿Quería decir que no estaba tan lejos de descubrir la verdad? Marco siguió estudiando el informe: la disposición de los dos cuerpos en la habitación, la posición de cada uno, el hecho de que habían sido torturadas, los horarios del personal de casa, índices como tierra en las suelas y paja en los cabellos. Todo convergía a concluir, según el forense, que esas dos víctimas habían sido torturadas y ejecutadas en otro lugar y luego dejadas en el salón de la finca. Para qué tomarse el riesgo llevar los dos cadáveres hasta la principal habitación de la finca? se preguntó el detective.

Otra duda era las torturas. Si los tres tiros en la nuca indicaban el castigo de una traición ¿por qué haber torturado precisamente esas personas en sus genitales?

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