La Triple N (+c)


NEO porque suena asi como que de moda

NOVELA porque a la gente le encanta las historias

NEGRA porque si no te ries te queda solo llorar

chapina, ni mas ni menos

Como que nunca llegó la primavera este año - 9


En lo lejano, un saraguate grito allá arriba en la montaña, desesperado en su pesadilla. Nadie se dio cuenta en el pueblo. Todos dormían profundamente, en cada champa amontonados padres con hijos en las mismas tablas para que no se pierda el calor de los cuerpos. De los fuegos quedaban solo brasas frágiles que la señora, levantándose todavía en plena noche, resucitaría a la luz del candil. Sin embargo, a esa hora tan oscura, todos dormían, hasta los perros y los gallos. Salvo uno de estos, histérico o más bien estúpido, que se ponía a gritar hasta darse cuenta que el sol no iba a llegar todavía. La finca de Las Lomas del Norte estaba envuelta en una serenidad total. Casi se oía las nubes rozando las cimas.

De repente, se escuchó motores de camiones, gente corriendo, gritando, sonidos metálicos, luces por todos lados. Empezaron disparos a fuera y dentro de las champas. Los soldados juntaron la gente al centro de la aldea, los hombres de un lado, las mujeres y los niños del otro: llantos, pequeños llorando, adultos rezando. Varios cuerpos ya cubrían el suelo. Más abajo, se oía ráfagas en el casco de la finca, gritos también y luego un silencio terrible, nada. Llegaron otros camiones, los militares llevaban a un hombre en civil con ellos, completamente desnudo, cubierto de sangre. Un militar, un oficial, de pie las piernas abiertas gritó:
- ¡Aquí tenemos el hijo de puta vendepatria!
Le puso la punta de su pistola en la sien del administrador:
- Ahora te escuchamos, ya no están tus amiguitos guerrinches para protegerte. ¡Habla, miren, se caga encima este cobarde!
El tipo temblaba tanto que no podía articular ni una palabra.
- Cuéntame, papito ¡cuéntanos donde están tus amiguitos a quien regalan la cosecha! Sabemos que aquí hay manzanas podridas y saben ixtos de mierda que con solo una manzana se puede podrir todo el costal ¡sí que lo saben perfectamente, esos hijos de puta! ¡Te escucho, hueco aculillado, habla!
Solo se escuchaba el silencio y el llanto de los niños.
- Esta bien, tenemos necios aquí, parece…
Agarró una metralleta Uzi y le dio al grupo de hombres. De los del frente, una decena se cayeron. Mujeres se pusieron a gritar, llorando. El oficial dio una señal: varios soldados tirotearon sobre ellas. Varias mujeres y niños cayeron al suelo, muertos.
- ¿O prefieren que las violamos, esas indias perras, eso quieren, machos de mis yemas? ¿Quien tiene algo que decir?
Un anciano con canas salió del grupo de hombres, se avanzó con cuidado.
- ¿Quién eres tú?
- Me llamo Gaspar Pop Coc…
- Puta madre ¿sos de Inglaterra o que, vos?
- Soy autoridad aquí y le ruego escucharme, señor capitán.
- Autoridad, mi culo, la autoridad aquí soy yo ¿entendiste, mula?
- Exacto, sí, señor capitán pero usted tiene que saber que aquí casi nadie habla la castilla, señor capitán.
- Y con sus cuates guerrinches ¿qué hablan, japonés?
Los soldados se rieron.
- Ellos nos obligan sino nos matan, señor capitán. Si no les damos comida, nos van a matar. Y usted sabe, cuando llegaron ustedes por la tarde, el señor con pasamontaña ya denunció a sus cómplices de la guerrilla.
- ¿Y él, no es de ellos? preguntó el oficial regresando donde el administrador. Te volviste mudo, papito ¡ni castilla ni ingles ni japonés ni nada! Sacó su machete y le dio un pencazo en plena cara, sacándole el ojo derecho.

Lo que paso después, ese 6 de junio 1982 en la finca Las Lomas del Norte, las torturas del administrador, la muerte de toda la gente del pueblo, la violación de las jóvenes, las casas quemadas, los animales matados también, la destrucción de las cosechas, el silencio total que volvió sobre el lugar salvo el murmullo de las moscas sobre los cuerpos en descomposición, si usted lo quiere saber, desafortunadamente, nadie se lo puede contar. Porque no quedo nadie.