Alejandro Flores Batz
estaba cansado, pensando que era buena hora para tomarse unas vacaciones bien
merecidas. Que el Director General de Investigación Criminal no se tomará ningún
descanso era su problema, finalmente soy solo el Sub. Se imaginaba gozando sorbitos
de café irlandés en una playa por allá, cerca de Cancún, lejos del olor a
papel, a tinta, a oficina. Antes de irse a casa, le dio con rabia un nuevo vistazo
a la última hoja del folder con sello de confidencialidad:
Informe
de: Antena SGIC Senahú
Para:
Subdirección SGIC Capital
Día 14:
1030:
Salida del hospital de Cobán de S1 donde entró el Día 9.
1140: Salida
de S1 en avioneta (inmatriculación no registrada) para la Capital.
1310:
Salida de los 2 personales SGIC Capital del Hotel
de Senahú.
1335: Se quedaron almorzando y tomando
cervezas en la plaza del mercado de Senahú.
1940: Los 2 personales SGIC Capital regresaron al Hotel de Senahú.
Bueno, ya era tiempo llamar a la inspectora Guzmán Cordón y su colega Tista Rodas para que regresen a sus escritorios de la Sede antes de que se vuelvan alcohólicos. ¡Si que se pasaron buenas vacaciones! Pero, lo que enojaba más al Subdirector de la SGIC no era tanto la incompetencia de estos dos inútiles, sino por el chanchuyo que le hizo José Luis Gramajo López.